viernes, 8 de octubre de 2010

LÉXICO

LÉXICO
1.- El léxico
2.- El léxico académico
3.- Clasificación de las palabras
4.- Monotonía y pobreza lexical
EL LÉXICO
El término léxico es amplio. Puede ser interpretado desde el punto de vista gramatical como vocabulario, palabra o palabras, diccionario o archivo lingüístico mental (que atañe a cada individuo hablante y no hablante).
Para la Real Academia Española (RAE), el término léxico es un adjetivo que tiene diversas acepciones:

a) Relativo al léxico o vocabulario: riqueza léxica de un escritor; se propuso realizar un estudio léxico del español de América; encontraron algunas diferencias léxicas entre los dos textos.
— s. m.
b) Conjunto de las palabras de una lengua: el léxico del español es muy abundante; aunque sé mucha gramática, debo mejorar en el léxico para dominar el inglés. Vocabulario.
c) Conjunto de palabras y expresiones propias de una región, de una actividad, de un periodo determinado, o de una persona, en especial un autor: el léxico de Quevedo es muy culto; quiere estudiar el léxico de Toledo; el léxico de la medicina tiene muchos cultismos y tecnicismos. Vocabulario.
d) Antiguamente, diccionario de la lengua griega.
e) culto Diccionario. Lexicón.

Gramaticalmente se le considera como el conjunto de voces o vocablos de un idioma o lengua. Pero éste no es fijo ni invariable, lo cual es lógico, ya que se evoluciona o transforma en la línea que la sociedad cambia.
Por ejemplo, con los nuevos avances tecnológicos, la aparición de objetos que necesitan ser nombrados, la evolución de la sociedad...todo ello ha facilitado la creación de nuevos términos e incluso hacen que cambie la forma o el significado de una palabra ya existente. Heredado: palabras patrimoniales, cultismos y semicultismos.
Para el caso del castellano o español, el léxico de nuestra lengua es variado. Está formado por palabras de distinta procedencia, por préstamos de otras lenguas o por términos creados a partir de los procedimientos de formación. Así tenemos:
a) Palabras patrimoniales. Son las que proceden del latín pero se han ido introduciendo en distintos momentos en la historia sin experimentar apenas cambios fonéticos e incluso semánticos. Ej.: germanus>hermano, oculum >ojo.
b) Cultismos. Son palabras procedentes del latín que se han ido introduciendo en distintos momentos, bien por pertenecer a determinados ámbitos -jurídico, eclesiástico, etc.- bien porque entraron tardíamente y no experimentaron cambios conservando su forma latina o una muy parecida: spiritum>espiritu, humerus>humero.
En ocasiones encontramos dobletes. Un mismo término ha dado lugar a un término patrimonial y un cultismo: cátedra y cadera provienen de Cathedram.
A la vez, hay semicultismos que debido a su tardía introducción en nuestro idioma no han evolucionado completamente - es decir- no han llegado a ser palabras patrimoniales: Speculum>espeglo>espejo.
EL LÉXICO ACADÉMICO
Ahora, cuando nos referimos al léxico académico, éste se caracteriza por ser producto de un trabajo exhaustivo de investigación y confrontación de fuentes; por ello, no se debe incorporar información que no sea extraída de estudios o investigaciones serias. Otra característica, es exponer o enunciar una idea adecuadamente fundamentada o justificada. Pero es importante que se explicite el propósito que se persigue con este lenguaje.
Entre los errores más frecuentes en el aspecto de su contenido, se encuentran los siguientes: la desviación del tema o tópico tratado, la redundancia o repetición innecesaria de la información, la falta de consistencia o de fundamentación de la información, y la incongruencia temática o contradicción entre ideas.
Estructura
Al léxico académico también lo denominamos texto académico, caracterizado por la organización de ideas basada en las leyes de la lógica y el raciocinio; por esta razón, por más sólida e importante que sea una información, si esta no es presentada de modo coherente, pierde de modo considerable su valor y eficacia. Por ello, las ideas deben presentarse de modo tal que evidencien un hilo conductor. Para lograr este objetivo, es necesario que siempre se diseñe antes la secuencia en que aparecerán las ideas del texto. No hay que olvidar que es preciso disponer la información organizada en unidades temáticas claramente diferenciadas; esto es, en párrafos. Esto último, precisamente, conforma uno de los principales errores que se presenta en la elaboración de textos con relación a su estructuración.
La expresión académica
El léxico académico se caracteriza por revelar un gran cuidado en la presentación de las ideas, tanto en los aspectos de formato cuanto en el estilo del discurso elegido. Por eso, se debe evitar errores de este tipo como: escribir sin distribuir simétricamente la información en la página; no tener en cuenta la caligrafía o la tipografía; no respetar los márgenes, las sangrías o los subrayados; hacer borrones o tachones; emplear abreviaturas informales, entre otros.
Se debe tener cuidado en la elección del estilo o nivel de lengua característico del mundo académico (estilo objetivo, serio, técnico, científico, etc.) y no se debe escribe en forma coloquial, subjetiva o informal. Entre los errores más frecuentes, están el uso de la segunda persona ("tuteo"), el uso de calificativos que expresan emotividad, el empleo de un léxico impreciso, coloquial, informal o impropio, el descuido en el empleo variado de referentes y conectores, etc.
La normativa española
El léxico académico, por su naturaleza convencional o formal, tiene como característica guiarse por las normas vigentes del idioma en el que se escribe: reglas de puntuación, reglas gramaticales, reglas ortográficas, etc. Debe tomarse en cuenta al intentar escribir un texto de este tipo, pues no se debe considerar solamente el contenido corno lo único importante, y olvidar o no ser conscientes de las exigencias en cuanto al manejo de "formas" que son propias del estilo académico.




MONOTONÍA Y POBREZA LEXICAL

Entre los aspectos de la monotonía del habla, que son las transgresiones al habla, existen 5 tipos: cacofonía, monotonía, ambigüedad, barbarismos y solecismos.

a. Cacofonía: se presenta tanto en el lenguaje oral como escrito, consiste en repetir silabas o sonidos, quedando éstos muy próximos. Son además sonidos poco gratos al oído.
Ej: atroz zozobra.
b. Monotonía: utilización de un mismo vocablo para referirse a distintas situaciones, debido a la pobreza del vocabulario. Se clasifican en:
monotonía de estilo: sin mucha variedad léxica, la expresión pierde propiedad y precisión.
ej: la señora hizo un vestido.
monotonía de léxico: corresponde al uso de palabras sin finalidad clara o necesaria "muletillas"
ej: te fijas, que me miro, te fijas...
c. Ambigüedad: oscuridad en la expresión, que no se entiende, puede además, haber más de una interpretación.
ej: cuna para niños de fierro.
también: asimismo, así mismo, a sí mismo//por qué, porque, porqué, por que//si no, sino.
1) omisión del sujeto oracional: no vino hoy.(quien?)
2) mal uso del adj. "su": conversaron de su problema.
c. Barbarismos: uso de vocablos impropios por v. causas.
1) barbarismo ortográfico: provocado por el mal uso de letras y/o acento. ej: beterraga//betarraga.
2) barbarismo morfológico: alteración en las palabras.
ej: hubieron//hubo.
3) barbarismo sintáctico: incorrección en la oración por reiteración o empleo de palabras innecesarias.
4) barbarismo léxico: utilizar palabras impropias, obsoletas e innecesarias.
a. neologismo: palabras o voces nuevas innecesarias que tienen otras equivalentes.
b. arcaísmos: palabras antiguas, en desuso.
c. extranjerismos: uso de términos foráneos. Se usa por moda, desconocimiento o pedantería.
5) barbarismo fonético: atentar contra la mala pronunciación. La alteración de letras en una palabra.
d. Solecismos: faltar a las reglas sintácticas y a la concordancia.
e. Transgresiones semánticas: emplear una palabra con significado indebido.

Pobreza léxica
 Uno de los defectos más frecuente es el de repetir las mismas palabras o expresiones, debido, sin duda, a un acervo léxico limitado. Veamos el ejemplo siguiente: " Me gustó mucho el pueblo; pero lo que más me gustó del pueblo fue la plaza porticada. Sin embargo, a mis padres les gustó más la torre de la iglesia del pueblo." Este texto podría haber sido redactado así: " Me gustó mucho el pueblo; pero lo que más me impresionó fue su plaza porticada. Mis padres, sin embargo, quedaron prendados de la torre de la iglesia."
 La repetición de verbos excesivamente polisémicos como "hacer", "haber", "tener", "ser", etc., o de sustantivos como "cosa", "cuestión"... es clara muestra de pobreza léxica y estilo poco elegante. Se trata de conseguir más variedad léxica y mayor riqueza de matices semánticos, empleando otras palabras más exactas y precisas.

1 comentario:

  1. Agradezco la información y quisiera hacerte una consulta:

    Es lo mismo Monotonía que imprecisión léxica?? Cuál sería la diferencia??

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